MCM en la Casa Blanca · Reunión con Trump · 15 ene 2026
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handshakeDiplomacia · 15 enero 2026

MCM en la Casa Blanca

El 15 de enero de 2026, María Corina Machado fue recibida en la Oficina Oval por el presidente Donald J. Trump y por el Secretario de Estado Marco Antonio Rubio. La reunión —la primera de la líder opositora venezolana con el Pontífice del ejecutivo estadounidense— se prolongó por noventa minutos y articuló operativamente la fase 1 del plan tripartito ESTABILIZACIÓN · RECUPERACIÓN · TRANSICIÓN presentado por Rubio al Congreso ocho días antes. Machado sostuvo encuentros adicionales con líderes bipartidistas del Senado y la Cámara de Representantes, con el Secretario del Tesoro, con el Asesor de Seguridad Nacional y con la Embajadora ante Naciones Unidas. La gira de Washington consagra la legitimidad operativa de la transición en el plano estadounidense.

MCM Casa BlancaMaría Corina Machado TrumpDonald Trump VenezuelaMarco Rubio VenezuelaSenado EE.UU. VenezuelaCámara Representantes Venezuela

Datos clave

  • 14:00 EThora del encuentro · Oficina Oval
  • 90 minduración reunión con Trump y Rubio
  • 20+encuentros separados en Washington
  • USD 2,4 BContinuing Resolution · fase 1Fuente: Congreso EE.UU.
  • 280presos políticos ya liberados al 15 eneFuente: Foro Penal
  • 5demandas operativas presentadas por MCM

Antecedentes de la relación entre Trump y MCM

La relación entre Donald J. Trump y María Corina Machado se construyó a lo largo de la segunda mitad de 2025 a través de varios canales. El primer encuentro presencial documentado fue en Miami en noviembre de 2025, cuando Machado —entonces en la clandestinidad operacional desde agosto de 2024— se trasladó cubierta por un esquema de seguridad articulado entre el Servicio Secreto estadounidense y operadores de inteligencia regionales. La reunión de Miami estableció los términos generales del compromiso bilateral durante el periodo de transición.

Antes de la reunión de Miami, Machado había mantenido comunicación regular con figuras del gabinete entrante de Trump: con Marco Rubio (entonces Senador por Florida), con Mike Waltz (Asesor de Seguridad Nacional designado), con Susie Wiles (Jefa de Gabinete), y con miembros del equipo de transición presidencial. La articulación entre el equipo MCM y el círculo Trump-Rubio se construyó sobre afinidades sustantivas: rechazo del régimen de Maduro, defensa explícita del proceso electoral del 28 de julio de 2024, prioridad a la transición ordenada con respaldo de Estados Unidos.

El Premio Nobel de la Paz otorgado a Machado el 10 de octubre de 2025 reforzó la legitimidad internacional de la interlocución. La administración Trump, que asumió el 20 de enero de 2025, integró rápidamente la dimensión Nobel en la articulación operativa: el reconocimiento moral global de Machado fortalecía la posición negociadora estadounidense ante terceros Estados (Brasil, Colombia, México, Unión Europea) y reducía la vulnerabilidad reputacional de la presión externa.

La reunión en la Oficina Oval

Machado llegó a Washington en la mañana del 15 de enero a bordo de una aeronave militar estadounidense que la había recogido en Madrid 36 horas antes. La logística de seguridad fue coordinada por el Servicio Secreto en colaboración con el Departamento de Estado y con el equipo de protección personal articulado en torno a Vente Venezuela y Súmate. El traslado al Ala Oeste de la Casa Blanca se realizó con escolta reforzada y prensa pool restringida.

La reunión en la Oficina Oval comenzó a las 14:00 hora del este. Asistieron por parte estadounidense: el presidente Trump, el Secretario de Estado Marco Rubio, el Asesor de Seguridad Nacional Mike Waltz, la Jefa de Gabinete Susie Wiles, el Secretario del Tesoro Scott Bessent, el Director de la CIA John Ratcliffe, el Embajador ante Naciones Unidas y el portavoz Karoline Leavitt. Por parte venezolana: María Corina Machado, Magdalena Fernández (asesora política), Juan Andrés Mejía (asesor estratégico), Pedro Burelli (asesor diplomático).

La conversación abordó cinco ejes operativos: (1) cronograma de la fase 1 del plan tripartito, con énfasis en el puente aéreo humanitario ya programado para el 11 de febrero; (2) gestión de la cuarentena petrolera con venta supervisada de inventario, mecanismos de fideicomiso y prevención de captura partidaria de los ingresos; (3) coordinación con la presidenta encargada Delcy Rodríguez para la transición ordenada; (4) cronograma de retorno de Edmundo González Urrutia a Venezuela, condicionado a verificación operativa de seguridad; (5) calendario electoral hacia 2027 con observación internacional de OEA, UE y Centro Carter.

«El cronograma de la transición depende menos de fechas en el papel y más de la verificación operativa de las precondiciones democráticas establecidas.»

Discusión sustantiva con Trump y Rubio

El presidente Trump enfatizó dos prioridades. Primero, la celeridad —«esto debe ser pronto, eficiente, sin errores»—. Segundo, el costo cero o positivo para los contribuyentes estadounidenses —«Venezuela tiene petróleo, gas y oro suficientes para pagar su propia transición»—. La articulación de ambas prioridades en el régimen de cuarentena petrolera y en la financiación multilateral coordinada con FMI, BM y BID fue el eje técnico explicado por Marco Rubio durante la reunión.

Machado planteó cinco demandas concretas. Primera, garantía de protección integral a los presos políticos liberados —que al 15 de enero eran aproximadamente 280 según el conteo provisional del Foro Penal Venezolano—. Segunda, financiación robusta del puente aéreo humanitario para los siguientes seis meses. Tercera, coordinación operativa para el retorno de Edmundo González bajo escolta internacional. Cuarta, presión sostenida sobre Rusia, China, Cuba e Irán para evitar interferencia desestabilizadora. Quinta, articulación con la Unión Europea, la OEA y la mediación vaticana para densificar el respaldo internacional.

Trump aceptó las cinco demandas en términos generales, encargando a Rubio la implementación operativa con cronograma específico. El Secretario del Tesoro Scott Bessent intervino para confirmar que el régimen de cuarentena petrolera generaría ingresos suficientes para sostener la fase 1 sin requerir aportaciones adicionales del Congreso más allá de la Continuing Resolution del 15 de enero. El Asesor de Seguridad Nacional Mike Waltz confirmó la disposición de las agencias de inteligencia a coordinar con el equipo de protección de Machado y de González.

Encuentros con líderes del Congreso

Después del encuentro con Trump, Machado se trasladó al Capitolio para reuniones consecutivas con líderes del Congreso. En el Senado: el Líder de la Mayoría John Thune (R-SD), el Líder de la Minoría Chuck Schumer (D-NY), la senadora Marsha Blackburn (R-TN), la senadora Jeanne Shaheen (D-NH), el senador Bill Hagerty (R-TN), el senador Tim Kaine (D-VA). En la Cámara: el Speaker Mike Johnson (R-LA), el Líder de la Minoría Hakeem Jeffries (D-NY), los representantes Michael McCaul (R-TX), Gregory Meeks (D-NY), Carlos Giménez (R-FL), María Elvira Salazar (R-FL), Debbie Wasserman Schultz (D-FL), Maxwell Frost (D-FL).

Las reuniones fueron consistentes en su tono bipartidista. Republicanos y demócratas coincidieron en el respaldo al plan tripartito, en el reconocimiento de la legitimidad de la transición y en la oferta de cooperación legislativa para la implementación. Los puntos de fricción —dispersos en los respectivos caucus— fueron procesados con anticipación: sectores republicanos a la derecha sobre los costos fiscales del puente humanitario, sectores demócratas a la izquierda sobre la legalidad de la captura del 3 de enero. La Continuing Resolution con USD 2,4 mil millones para la fase 1 había sido aprobada el día anterior.

Machado se reunió también con miembros del Congressional Hispanic Caucus —presidido por la representante Nydia Velázquez (D-NY)— y con el House Foreign Affairs Subcommittee on the Western Hemisphere —presidido por la representante María Elvira Salazar—. En estos encuentros se discutieron dimensiones específicas: derechos de la diáspora venezolana en Estados Unidos, situación de los TPS (Temporary Protected Status), retorno voluntario asistido a Venezuela post-transición, programas de diáspora con Florida, Texas, Nueva York y California como Estados con mayor presencia.

Reuniones con miembros del gabinete

Machado tuvo agenda densa con el gabinete. El Secretario de Defensa Pete Hegseth confirmó la disposición del Pentágono a continuar el respaldo operativo a la transición sin escalada militar adicional, con énfasis en el rol del Comando Sur en la fase post-3 de enero. El Secretario del Tesoro Scott Bessent profundizó en el régimen de cuarentena petrolera, en la negociación de la deuda externa y en la coordinación con FMI, BM y BID. El Procurador General Pam Bondi confirmó el cronograma del proceso judicial federal contra Maduro y Flores.

El Director de la CIA John Ratcliffe sostuvo encuentro reservado con Machado para coordinar protocolos de protección operativa. La Directora de Inteligencia Nacional Tulsi Gabbard discutió coordinación de inteligencia con servicios aliados. La Administradora de USAID Pete Marocco discutió coordinación de la fase humanitaria con organizaciones aliadas. La Secretaria de Salud y Servicios Humanos Jennifer Granholm discutió cooperación sanitaria post-transición.

La Embajadora ante Naciones Unidas Elise Stefanik se reunió con Machado para coordinar la posición estadounidense en el Consejo de Seguridad y en la Asamblea General. Stefanik confirmó que Estados Unidos vetaría toda resolución crítica del proceso de transición presentada por Rusia o China, y trabajaría para construir mayoría en la Asamblea General respaldando el calendario electoral hacia 2027. La articulación con la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela continuaría plenamente.

  • 14:00 ET · Oficina Oval · 90 minutos
  • Asistentes EE.UU.: Trump, Rubio, Waltz, Wiles, Bessent, Ratcliffe, Stefanik
  • 5 ejes operativos discutidos
  • 5 demandas de Machado · todas aceptadas
  • Reuniones bipartidistas con Senado y Cámara
  • Encuentros con CIA, ODNI, USAID, Tesoro, Defensa, Justicia

Reacción internacional

Las reacciones internacionales a la gira de Washington reforzaron el patrón ya establecido. La Unión Europea, a través de la Alta Representante Kaja Kallas, emitió declaración de respaldo y confirmó coordinación operativa. El Reino Unido, Italia, España, Alemania, Francia, Países Bajos, Polonia y otros Estados miembros emitieron declaraciones similares. Argentina —bajo Javier Milei— emitió declaración entusiasta. Costa Rica, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Chile y Colombia respaldaron la articulación.

Brasil y México, que habían mantenido posiciones de preocupación durante la primera semana, emitieron comunicados más cooperativos tras la gira. Lula da Silva ofreció a Brasil como mediador en eventuales disputas regionales sobre cronograma. Claudia Sheinbaum reiteró la disposición mexicana a recibir delegaciones venezolanas para coordinación migratoria. Canadá, Australia, Japón y Corea del Sur respaldaron sin reservas. La articulación de la coalición internacional a favor de la transición se consolidó.

Rusia y China mantuvieron crítica formal sin acción operativa concreta. La diplomacia rusa reiteró el respaldo a Delcy Rodríguez como interlocutora —posición consistente con la nueva configuración institucional venezolana—. China priorizó la continuidad de las relaciones económicas dada su exposición a la deuda venezolana del Fondo Conjunto Chino-Venezolano. Cuba, Nicaragua, Irán y Bielorrusia mantuvieron retórica confrontacional sin capacidad operativa para impactar el calendario.

Significado y cierre de la gira

La gira de Washington del 15 de enero, articulada con la audiencia papal del 12 de enero en el Vaticano, completa el eje moral-operativo Roma-Washington de la legitimidad internacional de la transición. Para Machado, consagra su rol como interlocutora reconocida tanto por la jerarquía moral global como por el ejecutivo de la principal potencia política del sistema internacional. Para Trump y Rubio, articula el plan tripartito con la voluntad popular venezolana expresada el 28 de julio de 2024 y reconocida internacionalmente.

Machado regresó a Madrid en la noche del 15 de enero. Edmundo González Urrutia inició preparativos finales para el retorno a Venezuela, condicionado a verificación operativa de las condiciones de seguridad y al avance del cronograma del plan tripartito. El equipo de transición articulado en Caracas continuó conversaciones con Delcy Rodríguez para los procedimientos operativos de la fase 1 y para los preparativos de la Ley de Amnistía General y Reconciliación Nacional que sería aprobada por la Asamblea Nacional el 19 de febrero.

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